Neuromarketing Parte I “Función del Aprendizaje”

“La sutilidad y complejidad de las funciones cerebrales son admirables, pues el cerebro es un centro nervioso compuesto por miles de millones de células. Estas células nerviosas, que denominamos neuronas, no se parecen a ninguna otra célula. De hecho, parecen abolladas y llenas de aristas, y recuerdan a una especie de estrella mal formada, o incluso a una estrella fugaz, puesto que poseen una larga prolongación: una especie de cola que termina en una ramificación, semejante a las ramas de un árbol.
Esta prolongación de la célula nerviosa que denominamos axón, tiene complementariamente en cada arista del cuerpo celular otras ramificaciones más cortas, que denominamos dendritas. Los axones y las dendritas se encuentran, se entrelazan y forman así una estructura viviente”
Monique de Verdilhac

Para entender las conexiones de las neuronas con el aprendizaje, es importante entender que lo que une este mencionado sistema cerebral, pues éstas forman redes a través de un proceso llamado sinapsis que son, por lo general, electroquímicas, debido a que participa en ellas un componente químico (los neurotransmisores) y otro eléctrico (que permite la polaridad de la membrana sináptica y que se liberen estos neurotransmisores). Los fenómenos que se producen mediante la sinapsis son los que generan nuestras activaciones cerebrales y en los que se basa nuestra mente.

Es así, como cada vivencia y experiencia personal del ser humano, van formando un cableado neuronal, que aunque no siendo determinante e inmediato, influye en las situaciones y decisiones futuras como modo experimental, así como de su memoria, recuerdos, en última instancia de su inteligencia.

La manera en que las personas y los adultos a lo largo de la vida van aumentando sus conexiones neuronales, es a través de la acumulación de experiencias y aprendizaje continuo.

Es así como podemos decir que el cerebro actúa como un conjunto de circuitos conectados entre sí por la activación de las neuronas donde éstas van realizando una excitación de sus vecinas, lo que genera toda una cadena de activación neuronal dando pie a la creación de una actividad tan compleja como como la que caracteriza a la memoria, la cognición, el planeamiento, las emociones y el procesamiento de la información percibida que constituyen los patrones neuronales.

Con todo lo anterior, podemos empezar a definir y clarificar un poco cómo funciona el aprendizaje, ya que este empieza a modificar todas esas condiciones sinápticas de ciertos circuitos ya determinados.

Todo esto lo que permite finalmente es reconocer aspectos asociados con la realidad y con los que ya se ha tenido algún tipo de experiencias que van quedando registradas en el cerebro. Tal es el caso del olor del chocolate, en la mente ya está alojado un olor y una imagen que identifica algo, en este caso ese algo es el chocolate.

Cada sensación, olor, imagen, sonido, sabor van creando una información que va conectándose y creciendo de manera esférica, permitiendo generar un núcleo y una serie de intersecciones y conexiones entre sí que permiten asociar unas cosas con otras y generando núcleos nuevos que van creciendo y van aumentando el aprendizaje.

De esta manera, el aprendizaje se va desarrollando a través de sucesivas asociaciones que va formando el cerebro al relacionar conocimientos anteriores incorporados, experiencias vividas, recuerdos, y también emociones, con la información o estímulo nuevo que recibimos.

Ante cada estímulo externo, como pueden ser la lectura de un libro, una clase en la universidad o la experiencia con un producto o servicio, se producen en el cerebro activaciones de circuitos que “disparan” explosiones de actividad que van conformando nuevos patrones neuronales.

La actividad cerebral se incrementa a partir del estímulo recibido e incorporamos una nueva palabra: el nombre de una marca. Como vemos, hay una forma que viene desde distintos lugares del cerebro y converge en una imagen evocada.

En Japón, se ha comprobado que una rutina diaria de trabajo intelectual muy simple, como leer en voz alta, copiar textos y hacer cálculos aritméticos sencillos, produce cambios significativos en el cerebro de la persona anciana. Esto significa que la plasticidad neuronal no desaparece con los años y puede dar lugar a nuevos aprendizajes.

El comentario anterior, ejemplifica y hace veraz la afirmación en la que se dice que el cerebro humano conserva la plasticidad, esta definida como la forma intacta de seguir recibiendo y procesando la información.

Todo esto da a las empresas herramientas para empezar a introducir nuevos conceptos en los procesos mentales de sus clientes actuales y potenciales, para ayudarlos mediante una minuciosa y bien estructurada estrategia de comunicación en la que permita generar asociaciones respecto a la imagen preestablecida de una marca.

Además de esto, el neuromarketing se vuelve útil a la hora de reposicionar o generar e introducir cambios en el sistema de identidad completo de la empresa, Marca o producto.

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